¿Cómo identificar los brotes de crecimiento en tu bebé?

Por Equipo Hero

¿Cómo identificar los brotes de crecimiento en tu bebé?

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Durante los primeros meses de vida, tu bebé va a pasar por un montón de cambios. Es importante conocer cuándo ocurren los brotes de crecimiento, para entender porque de repente parece que tu bebé come mucho más, tienes la sensación de que no se sacia o que tu producción de leche no es suficiente.

Recuerda que la lactancia durante los primeros seis meses de vida, ya sea lactancia materna, mixta o con leches adaptadas, se ofrece a tu bebé a demanda.

¿Qué son los brotes de crecimiento o crisis de lactancia?

Los brotes de crecimiento o crisis de lactancia son momentos en los que tu bebé pasa por algún hito del desarrollo, un gran cambio que le hace tener que necesitar mucho más alimento, y por lo tanto mamar más.

Si estás dando el pecho, ten en cuenta que la cantidad de leche que produces se regula con la demanda del bebé. A más succión, más producción.

Esto no quiere decir que los bebés alimentados con leche de fórmula no sufran crisis de lactancia o brotes de crecimiento, únicamente que en este caso no son ellos los que necesitan mamar más, o más frecuentemente durante unos días para regular la producción.

Los bebés alimentados con leche adaptada, al tener esta siempre la misma composición y fluir más fácilmente con el biberón, puede que simplemente demanden más cantidad, o que pidan comida más frecuentemente en los momentos que están creciendo.

La mayoría de los bebés experimentan estos brotes o crisis en los mismos períodos, aunque pueden ocurrir antes, después, tener más duración, o incluso pasar casi desapercibidos.

Los brotes de crecimiento más comunes ocurren:

  • Entre las dos y tres primeras semanas.
  • Entre las seis y siete primeras semanas.
  • A los tres meses.
  • Alrededor del primer año.
  • Alrededor de los dos años.
  • Síntomas de que tu peque está en pleno brote de crecimiento

    El síntoma más evidente es el incremento en la demanda, la cantidad de tomas al día y la duración de las mismas. Muchas mamás comentan que la sensación es de “tener al bebé todo el día enganchado al pecho”. Puede incluso comer cuando ya no tenga hambre y regurgitar la leche, para poder seguir succionando.

    Aumento del apetito del bebé

    En el primer brote de crecimiento, que puede ocurrir entre los quince y los veintiún días de vida, el estómago del bebé cambia de tamaño, con lo cual genera una mayor demanda. A su vez, la leche se encuentra en transición hacia la madurez y cambia de textura, color y sabor.

    Tu bebé tiene que aumentar mucho la producción, y este período puede durar desde unos pocos días a una semana.

    En el segundo brote, además de aumentar la producción, la leche materna también vuelve a cambiar su composición y se vuelve menos dulce. Puede que haga que tu bebé se note molesto cuando toma el pecho, lo suelte y lo coja, o se arquee y parezca que “se pelea con el pecho”.

    En el brote de los tres meses, la lactancia ya se ha establecido y el bebé es mucho más eficiente en la succión. Su forma de mamar cambia, empieza a distraerse con el entorno y los estímulos de su alrededor. Los pechos también cambian y no se notan tan llenos, ya que la leche se produce a medida que va succionando y la toma con más facilidad.

    A partir de aquí el crecimiento del bebé también se puede volver más lento, y es cuando muchas madres deciden suplementar al creer que ya no tienen leche, o que su producción no es suficiente. Lo que ocurre es que el bebé está aprendiendo a regular la producción y a estimular el reflejo de eyección (que puede tardar unos minutos en producirse) para que salga la leche. Puede ser normal que se distraiga durante las tomas, que la inicie y llore porque la leche no sale al momento como antes, o que parezca que solo se calma cuando se duerme en el pecho.

    Cambios en su horario de sueño

    Durante el primer año de vida, también habrá una evolución en el sueño del bebé.

    Sobre los cuatro meses, los bebés que dormían varias horas seguidas se empiezan a despertar más durante la noche y a demandar más comida. Esto es porque están incorporando fases del sueño que antes no tenían y aumentan sus despertares cuando se mantienen en una fase de sueño ligero.

    Tanto en esta crisis como la de los ocho meses, cuando el bebé puede empezar a experimentar la angustia por separación, la demanda del pecho no se debe a brotes de crecimiento, y buscan el contacto con el pecho y la madre para relajarse y calmarse.

    Irritación

    Los cambios en la textura y sabor en la leche pueden hacer que tu bebé se sienta molesto al pecho, lo coja y lo suelte o se enfade a la hora de mamar.

    La crisis de los tres meses, en la que el bebé tiene que estimular el reflejo de eyección y que además se muestra interesado en los estímulos de su alrededor, pueden hacer que lo veas más irritable o que parezca que se enfada mientras toma el pecho.

    ¿Cuándo se pueden empezar a experimentar brotes de crecimiento y qué podemos hacer para evitarlos?

    Los primeros brotes de crecimiento se pueden empezar a experimentar desde los quince días después del nacimiento, pero son algo totalmente normal y que no podemos evitar. Para sobrellevarlos te recomendamos:

  • Ofrece el pecho a demanda a tu bebé, a mayor succión, mayor producción. El uso de chupetes o biberones puede hacer que tu pecho produzca mucha menos leche y se alargue el brote.
  • Cuando tu bebé esté en una crisis de lactancia, busca lugares tranquilos, sin estímulos y con poca luz para amamantar.
  • Ten mucha paciencia, tal como ha llegado, terminará.
  • Los brotes de crecimiento son síntomas de que tu bebé está creciendo feliz, no creas que tu producción no es suficiente o que no estás alimentándole correctamente.

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