Tener un bebé de alta demanda puede ser todo un reto. No todos los bebés son iguales.
En este artículo te vamos a explicar qué es un bebé de alta demanda, enseñar como identificarlos y ofrecerte consejos prácticos, desde la crianza positiva y afectuosa, que te ayudarán a fomentar la seguridad emocional y el bienestar de tu bebé.
¿Qué es un bebé de alta demanda?
Cuando se habla de bebés de alta demanda nos referimos a bebés que tienen necesidades muy constantes e intensas, cuyo comportamiento difiere de lo que la mayoría de la sociedad considera como habitual en un bebé.
Eso no quiere decir que no sean normales, que su comportamiento sea consecuencia de tenerlos mucho en brazos, o de haber hecho sus cuidadores algo mal. Esa personalidad intensa y exigente es parte de tu bebé. Y una vez descartada con su pediatra otra patología o malestar que pueda producirle llanto o irritabilidad, ten presente que los bebés de alta demanda son bebés a los que no les pasa nada grave ni anormal.
Señales para identificar a un bebé de alta demanda
Aunque si tienes un bebé de alta demanda, es muy probable que ya conozcas las señales más comunes que pueden ayudarte a identificar que tu bebé es de alta demanda son:
- Hiperactividad: Son bebés que están todo el rato con los ojos abiertos, buscando estímulos, y en cuanto empiezan a gatear y caminar, se mueven continuamente. Tienen una gran inquietud constante.
- Intensidad: Todo lo hacen intensamente, la forma de llorar, de protestar. Le ponen mucha energía cualquier actividad.
- Se alimentan mucho: Si estás dando el pecho, puede que tengas la sensación de que estás todo el día amamantando. Los bebés de alta demanda usan el pecho para calmarse o para estar en contacto con la madre, ya que también suelen requerir contacto físico para tranquilizarse.
Consejos para manejar la situación con un bebé de alta demanda
No te sientas culpable. Tratar con un bebé de alta demanda puede ser agotador, y es común caer en pensamientos negativos sobre si se le estarás atendiendo de más, si lo estás haciendo bien, o si el motivo de que se tan intenso es por cómo lo estás criando.
Busca alternativas que te permitan descansar o llévalo en una mochila de porteo si no quiere ir en el carrito, hasta para estar dentro de casa un fular o bandolera te permita tener las manos libres mientras está pegadito a ti.
Infórmate y habla con otras familias en la misma situación, sentirse acompañada puede ayudar con el estrés emocional y los pensamientos negativos. Tener un bebé de alta demanda no es nada fácil, no te sientas culpable y repítete a ti misma lo bien que lo estás haciendo.
Crianza positiva para bebés de alta demanda
Trabaja en tus expectativas, no todo se puede llevar por delante con un bebé de alta demanda.
Según resalta Carla Quintana, matrona en Maternify, debemos recordar que el bebé no llora o pide estar contigo por ningún tipo de chantaje, ni se va a malacostumbrar por tenerlo en brazos o pegado a ti. Al revés, cuanto más sólido sea su apego y más sienta que sus necesidades son atendidas, tu bebé irá desarrollando la confianza y la seguridad que le permitan ir progresando con su autonomía.
Ayúdale a gestionar sus emociones y trabajad mucho en expresar lo que siente.
Cuando vaya creciendo, y entendiendo más lo que le explicas, puedes ir gestionando pequeñas separaciones de forma segura. Explícale qué tienes que hacer, mientras te ve por la casa que desapareces para volver antes de que se angustie. Fomenta su independencia de forma respetuosa y paulatina siempre que sea posible.
Si por ejemplo tienes que dejarle en la escuela infantil porque tienes que irte a trabajar, no intentes distraerle y marcharte sin que se dé cuenta. Valida sus necesidades, en vez de enfadarte si se queda llorando o decirle que no pasa, usa frases como “entiendo que no quieres separarte de mamá y que vayas a estar triste, pero mamá se tiene que ir a trabajar y aquí te van a cuidar y querer mucho, yo también te voy a echar de menos.”
La atención a un bebé con características particulares puede representar un desafío, pero es fundamental reconocer que el agotamiento mental y el estrés son aspectos normales en la crianza. Es valioso recordar que pedir ayuda no solo es una opción, sino una fortaleza. Al compartir la responsabilidad con otros, se crea un entorno de apoyo que contribuye a un cuidado más equilibrado y a la construcción de momentos significativos en la crianza del bebé. No estás solo/a, y la colaboración puede convertir cada dificultad en una oportunidad para fortalecer los lazos afectivos y aprender juntos en este viaje maravilloso de la paternidad.